viernes, 8 de agosto de 2014

YA REGRESÉ A CASA

Ya estoy en casa. He llegado de Roma después de dos años de estudio. Estoy muy agradecido por todo lo que aprendí, por todo lo que viví en la ciudad eterna. Dios me otorgó la oportunidad de conocer con más profundidad la realidad eclesial en el centro geográfico donde se encuentran las distintas maneras de ser Iglesia. Y precisamente, creo que esta es la más grande enseñanza que me dejó esta extraordinaria experiencia: el encuentro con la catolicidad de la Iglesia. 
Ahora puedo decir con toda certeza que amo todavía mas a la Iglesia. Ya la amaba antes de ir a Roma, pero ahora la amo aún más, porque la he conocido con más profundidad en esta oportunidad que se me dió de estudiar en aquellos lugares. Ahora me toca compartir todo lo que pude aprender en las aulas y  en las experiencias eclesiales que han enriquecido mi ministerio.