martes, 4 de febrero de 2014

Y EL ESTUDIAR YA NO SERÁ IGUAL...

Llevo varios días enclaustrado en el Colegio Mexicano aquí en Roma. El motivo: exámenes semestrales. He tenido tiempo de estudiar para los exámenes que tendré. Pero lo triste de todo esto, es que ahora necesito más tiempo para estudiar que cuando estaba en el seminario. 

Nunca fui destacado en los estudios en mi casa de formación, pero cuando se trataba de estudiar para los exámenes, bastaba una leída concienzuda (a veces una y media) a los contenidos de las materias para que todo quedara claro, estando así listo para la prueba. Varios años después las cosas han cambiado, ahora el repaso tengo que darlo más despacio y más veces. A eso se le agrega que algunas materias tengo que estudiarlas en italiano, y si de algo estoy seguro, es que no soy bueno para las lenguas diferentes a la mía. Esa frase animadora que me decían: "Hay padre pero si usted es muy inteligente", en estos contextos romanos ya no me anima mucho. 



Eso sí, estoy aprendiendo y profundizando temas que me gustan mucho y que no tuve oportunidad, o tal vez no me di tiempo para profundizarlas en el seminario. Lo que si les puedo asegurar es que todo lo que apenda lo transmitiré. Una de mis aficiones es dar clases. De hecho justo antes de entrar al seminario, era un flamante catequista de 18 años, haciendo esa actividad apostólica recibí el llamado a ser sacerdote. 

Pero mañana romperé la clausura. Saldré a respirar el agradable y húmedo aire romano y también para comprobar que el transporte público de la ciudad eterna sigue y seguirá siendo "per saecula, saeculorum" bastante incierto y lento. Y tal vez hasta me asome al río Tíber para ver si todavía sigue al tope de su capacidad. Tal vez hasta tome algunas fotos.