viernes, 31 de enero de 2014

JUAN PABLO II, POR PRIMERA VEZ EN MONTERREY

En un día como hoy pero de 1979, el beato Juan Pablo II, visitaba por primera vez mi ciudad natal: Monterrey, México. Fueron dos las visitas que Juan Pablo II realizó a Monterrey, esta primera hace 35 años exactamente y otra más el 10 de mayo de 1990, de ésta última si me acuerdo vagamente, en la anterior todavía no había nacido. Las dos visitas tuvieron como escenario el lecho seco del río Santa Catarina, un río que realmente no está seco en su totalidad y que atraviesa toda la ciudad. 



Esta primera visita del Papa a Monterrey, fue un evento que quedó grabado en el corazón y en la mente de miles de regiomontanos y de miles de personas del sur de Estados Unidos y del norte de México que acudieron a encontrarse en aquella ocasión con el Papa viajero.

el Puente de "San Luisito" después llamado puente "del Papa" desde el podium
color rojo que se ve al centro el Papa Juan Pablo II dirigió su mensaje
a los regiomontanos. En esta misma foto se ve al fondo la popular colonia
Independencia, y justo arriba del primer arco del puente se ve la antigua basílica
de Guadalupe. 

Fermín Téllez, un buen amigo, sobre aquel día nos comenta en su blog: 
"El día 31 de enero de 1979 el Papa Juan Pablo II visitó la ciudad de Monterrey por primera vez. Éramos un 1 millón 400 mil personas a lo largo de 2 kilómetros del lecho del Río Santa Catarina, en esos días 200 mil personas pasaron de Estados Unidos a Monterrey.
Hacía un frío tremendo y antes de llegar a verlo, tuvimos que esperar unas 6 horas sin moverte de tu lugar. Todo por ver a Su Santidad.
Al llegar al aeropuerto Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo es trasladado en helicóptero al Puente San Luisito (hoy Puente del Papa). El helicóptero bajó en el estacionamiento de una tienda comercial y desde ahí caminó el Papa hacia el centro del puente".

Es también importante decir, que la visita del Papa encendió en muchísima gente el entusiasmo por vivir con mayor compromiso su fe. Su presencia, sus palabras y su testimonio de fe vivida también en medio del trabajo, le dió un impulso grande a la grey católica de estas tierras. 


Su mensaje en aquella ocasión era una fuerte invitación a abrirse a la acción de Dios en medio del trabajo, a respetar la dignidad y los derechos de los trabajadores y de los inmigrantes y a no separar de la vida cotidiana la fe.


Aquí algunos extractos de aquel mensaje que pronunció el Papa desde lo alto del Puente "San Luisito", después llamado Puente "del Papa" a la multitud reunida en el lecho del río: 

"Os agradezco de corazón esta acogida tan calurosa y cordial en vuestra ciudad industrial de Monterrey. En torno a ella discurre vuestra existencia y se desarrolla vuestro trabajo diario para ganaros el pan y el pan de vuestros hijos. Ella es testigo también de vuestras penas y de vuestras aspiraciones. Ella es obra vuestra, obra de vuestras manos y de vuestra inteligencia, y en este sentido símbolo de vuestro orgullo de trabajadores y un signo de esperanza para un nuevo progreso y para una vida cada vez más humana".

"Me siento feliz de encontrarme entre vosotros como hermano y amigo vuestro, como compañero de trabajo en esta ciudad de Monterrey, que es para México algo parecido a lo que significa Nueva Hutta en mi lejana y querida Cracovia".  

"Conozco muy bien la necesidad de que el trabajo no enajene y frustre, sino que corresponda a la dignidad superior del hombre". 

"La Iglesia ofrece su ayuda. Ella no teme denunciar con fuerza los ataques a la dignidad humana. Pero reserva lo esencial de sus energías para ayudar a los hombres y grupos humanos, a los empresarios y trabajadores para que tomen conciencia de las inmensas reservas de bondad que llevan dentro, que ellos han hecho ya fructificar en su historia y que hoy deben dar frutos nuevos".

"Crearíamos un mundo muy poco habitable si solo se mirase a tener más y no se pensara ante todo en la persona del trabajador, en su condición de ser humano y de hijo de Dios, llamado a una vocación eterna, si no se pensara en ayudarle a ser más".

"El Papa os trae también otro mensaje. Un mensaje que es para vosotros, trabajadores de México y de América Latina: abríos a Dios. Dios os ama. Cristo os ama. La Madre de Dios, la Virgen María, os ama. La Iglesia y el Papa os amen y os invitan a seguir la fuerza arrolladora del amor que todo puede superar y construir".

El mensaje completo lo pueden leer dando click a esta liga: 

y en voz del mismo Juan Pablo II, en este video. 


También les dejo otros videos, uno de ellos de Fermín Tellez, de ese inolvidable día.