viernes, 21 de diciembre de 2012

O ORIENS - O ORIENTE, SOL QUE NACE DE LO ALTO

ANTIFONA V
21 de diciembre 




ORIENS, splendor lucis aeternae et sol iustitiae: 

veni et illumina sedentem in tenebris et umbra mortis. 

Oh Sol que naces de lo alto (Zacarías 3, 8; Jeremías 23, 5), esplendor de la luz eterna (Sabiduría 7, 26) y sol de justicia (Malaquías 3, 20): 
ven e ilumina a quien yace en tinieblas y en sombras de muerte (Isaías 9, 1; Evangelio según san Lucas 1, 79). 


Jesús es el sol que nace de lo alto, su llegada es como un amanecer que no conocerá el ocaso... El Mesías es sol invencible, cuyo resplandor llena de luz y alegría todos los lugares donde brilla. Su luz es una luz que resplandece y no dejará de resplandecer. Es Luz que demás de iluminar, da calor y cobijo a las almas extraviadas. Este sol nace de lo alto, no es como el sol que conocemos que nos acompaña solo unas cuantas horas durante el día, este sol ha amanecido para ya nunca más ocultarse. Si lo invocas con fe, estará contigo en todas tus batallas, en todas tus alegrías, en todas tus tristezas.