miércoles, 5 de diciembre de 2012

NUESTRO NUEVO ARZOBISPO EN MONTERREY

Hoy en mi Iglesia diocesana, se está recibiendo al nuevo Arzobispo. La Arquidiócesis de Monterrey (http://www.arquidiocesismty.org) es una Iglesia viva, como lo hay en muchos otros lugares. Es una Iglesia que ha vivido siempre al amparo del amor y de la providencia de Dios. Siendo la tercera sede Arzobispal más grande de México ha tenido una historia de grandes pastores y de grandes esfuerzos pastorales en favor de la evangelización y del testimonio evangélico en el noreste mexicano.

El grupo de sacerdotes estudiantes de Monterrey con nuestro nuevo Arzobispo en Roma.

Hoy Dios nos regala la oportunidad de tener un nuevo pastor. Mons. Rogelio Cabrera López, quien hasta hace poco mas de dos meses ocupaba la sede arzobispal de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Un nuevo Arzobispo es motivo de gozo, porque representa una nueva etapa en la que podemos crecer aún más.

Mons. Rogelio Cabrera López, haciendo juramento en la catedral Metropolitana
de Nuestra Señora de Monterrey, México. Al fondo la Virgen de Guadalupe en la nave lateral de la Catedral.

Junto con los otros siete sacerdotes de Monterrey que estudiamos en Roma pude conocer de cerca a Mons. Rogelio, dias después de su nombramiento como nuestro nuevo Arzobispo, ya que vino a la ciudad eterna para participar del Sínodo de Obispos sobre la nueva evangelización, convocado por el Papa en el pasado mes de octubre.

Mons. Rogelio y yo
Me pude dar cuenta que es un pastor, en toda la extensión de la palabra, es alguien que además de ser elegido por Dios, tiene una visión de Iglesia muy amplia. Con todo orgullo puedo decir que recibimos a un excelente Arzobispo. La novedad de Cristo hoy vuelve a tocar la vida de la Iglesia en mi diócesis, nuevos proyectos, continuidad en lo que ya se viene trabajando de tiempo atrás y sobre todo una guía segura en la vida eclesial son de entrada los nuevos rumbos que seguiremos.