lunes, 12 de noviembre de 2012

BENDITOS LUNES

Mis Lunes han ido evolucionando en los últimos años. Cuando estaba en el Seminario, eran tranquilos, llenos de entusiasmo, se sentía un aire renovador y de animos nuevos, una semana había pasado y llegaba otra solo para acercar aún más la llegada del sacerdocio. Cuando estaba en la parroquia de vicario eran lunes de descanso, de hecho los consideraba mi sábado, porque el martes descansaba y los martes eran mis domingos, eran de descanso no porque no hiciera nada, sino porque después del arduo trabajo del domingo, los lunes eran los días más tranquilos, poca gente asistía por las tardes a la oficina, no había muchos penitentes para confesarse, y todo transcurría sobre ruedas. 
Ahora que estoy en Roma, los lunes son diferentes, el lugar de estudio no esta en casa como en el seminario, ahora tengo que trasladarme como toda la gente a un lugar lejano para iniciar mis clases. Ya no son días tranquilos, ahora me solidarizo con todos los que temen la llegada del lunes, porque la semana inicia y ahora tengo que sumergirme en el ritmo a veces caótico de las mañanas romanas. 
Roma es una ciudad capital como todas las que existen en el mundo, llena de gente yendo y viniendo y más aún porque después de París es la ciudad más visitada por el turismo. Y así mis lunes, no me estoy quejando, me gustan mis lunes estoy conforme con ellos, sin embargo pienso que me pasará como en las veces anteriores en las que ha evolucionado mi manera de vivirlos, que cuando ya esté habituado a esta manera de ser de los lunes las circunstancias cambiarán y el lunes ya no será igual. 

1 comentario:

Carlos M. Arrieta Corro dijo...


Benditos los lunes que con el constante servicio a nuestra Santa Madre Iglesia, llevará el mérito y la jerarquía a disponer del descanso semanal prescísamente ese día . . .