martes, 18 de septiembre de 2012

VENTANA PRIVILEGIADA


He tenido la oportunidad de viajar con mis hermanos sacerdotes a varias ciudades de Italia. El sábado pasado tuve la oportunidad de estar en Tívoli, una pequeña ciudad al norte de Roma. Aunque es una población pequeña tiene mucha historia y sitios interesantísimos. Uno de ellos y el que más me gustó fue la iglesia de San Pietro alla Carità.


Es un templo estilo románico que por su sencillez y austeridad llama la atención de entre todos los demás templos de Tívoli.


Visitando el templo pude ver sentado en una de las bancas a un hombre maduro que veia atento todos mis movimientos en el templo. Cuando ya salía del templo, se me acercó y me dijo en italiano que si quería ver algo muy interesante del lugar... y le dije que sí... me llevó por una puerta de la iglesia a un pequeño salón que tenía una gran ventada vertical que estaba abierta.


Y me dijo que me asomara... cual fue mi sorpresa que estaba justamente frente a la Villa d'Este, una villa mandada hacer por un acaudalado cardenal que incluyó en su construcción grandes jardines y hermosas y enormes fuentes. la vista era genial... Le agradecí al hombre que me después me compartió que era el párroco del lugar.


Yo en mi limitado italiano le dije: "Anch'io sono sacerdote, sono un sacerdote messicano" y me preguntó que si era la primera vez que estaba en Italia a lo que yo le conteste que si. "Sei molto giovane, bravo! la Chiesa bisogno sacerdoti vivace come lui" "Eres muy joven, bravo! la Iglesia necesita sacerdotes alegres como tu" y lo de alegres lo dijo porque tenía la sonrisa de oreja a oreja por sus atenciones y su sencillez.
La ventana privilegiada (Verticalmente larga)
vista desde Villa d'Este
Aquí una toma un poco más lejana
de la ventana
Le agradecí su confianza y el regalo de la vista desde aquella ventana. Mas tarde tuve la oportunidad de visitar con mis hermanos sacerdotes Villa d'Este y pude ver la ventana desde la cual horas antes veía aquellos jardines y platicaba con aquel sacerdote.