miércoles, 25 de abril de 2012

Y DIOS NOS SIGUE AMANDO

En repetidas ocasiones me gusta volver a leer los libros sapienciales de la Sagrada Escritura. Contienen todos ellos sentencias y frases cortas que en verdad son edificantes y que si son meditadas con cuidado aportan siempre cosas nuevas en el caminar. Dios revela a través de muchos medios su voluntad de salvación para con todos. Dios nos quiere a todos cerca de Él; es una actitud eminentemente paternal de parte de Dios. Es un Padre que ansía la visita de sus hijos, aún y cuando se dé en la humildad de una pequeña oración. 

Si experimentáramos de lleno el amor de Dios seríamos aplastados, simplemente no lo soportaríamos. Sin embargo basta un poco de conocimiento del Amor que Dios nos tiene, para que la conversión y todo tipo de intenciones buenas surjan en nuestro interior. 
El mundo actual tiene sed de un amor incondicional y es paradójico que teniendo tan cerca la fuente de ese Amor incondicional, los humanos nos conformemos con entretener nuestra sed de una manera poco efectiva, recurriendo a ofertas tan insuficientes y llenas de vacío. Su Sabiduría es uno de los dones que nos conduce hacia Él. Y es sorprendente que le basta una pizca de nuestra disposición para que su Sabiduría nos ilumine. Es ejercicio diario el mantenernos dispuesto al favor de Dios, no sólo en pedirlo sino en estar atentos a su llegada.