viernes, 20 de abril de 2012

HOY FUI A VER LA PELICULA "CRISTIADA"

Si me preguntan mi opinión sobre esta película, la podría resumir en una palabra: conmovedora. La supresión de la libertad de culto, no es algo nuevo, al menos para el país en el que vivo. Hay muchos ejemplos históricos donde la tiranía unos cuantos siempre quiere de alguna manera oprimir a las masas. Y esta película narra un episodio de la historia mexicana en la que la tiranía quiso suprimir el derecho de llevar a la práctica la fe.


Ciertamente no se puede justificar el uso de la violencia en nombre de la fe, sin embargo mientras veía este filme, en mi cabeza daba vuelta una idea: el legítimo derecho de defender la fe  y la libertad de culto. Muchas personas murieron en la guerra "cristera", y no sólo del lado de los que defendían la libertad de culto, sino también del bando militar. 
Muchas vidas se perdieron, y muchas de ellas fueron cegadas injustamente, y una cantidad considerable de las víctimas de esta guerra ni siquiera habían empuñado un arma. La obstinación del gobierno emergido de la Revolución Mexicana hizo sangrar nuevamente al país con esta guerra injusta. La sangre de los inocentes que se rehusaron a renegar de su fe y no tomaron las armas, ha representado para la Iglesia Mexicana una fuente de santidad, sólo basta contemplar el testimonio martirial de los casi treinta personas que han sido canonizadas. 
¿Que decir de aquellos que tomaron las armas? Pienso que en este juicio debemos irnos con cuidado. La película deja muy claro que la motivación más grande para tomar las armas es la de hacer valer el derecho de culto. Y como dije anteriormente no es justificable emplear la violencia en nombre de la fe, sin embargo aunque no es justificable, pienso que es comprensible. Es comprensible porque el espíritu humano siempre puede elegir, es libre. Y cuando este espíritu humano es oprimido y orillado a elegir entre ser aniquilado y buscar defenderse, las decisiones se van tomando. Una frase que me llamó la atención de una de las arengas del general a los soldados "cristeros" fe esta: "Los hombres disparan las balas, y Dios decide en donde hacen blanco." Frase que puede motivar todo un análisis moral, del cual no quiero -al menos hoy- poner la primera piedra, sólo me limitaré a recomendarles ver la película y a que según su fe y convicciones hagan su propio juicio. El sitio oficial de esta película aquí.