domingo, 11 de diciembre de 2011

GAUDETE IN DOMINO SEMPER

La alegría en este tercer domingo de Adviento, no es una invitación es un imperativo, así lo deja ver la antífona de entrada: "Gaudete in Domino semper. Iterum dico: Gaudete. Dominus prope est". Una de las tantas traducciones puede ser: "Regocíjense siempre en el Señor. Repito: Regocíjense, pues Él está cerca", Flp. 4, 4. 5b

La alegría por la proximidad de la venida del Redentor, se manifiesta de una manera especial en este domingo. Es una alegría inocente, no producida a costa de la humillación de los demás como el espíritu egoísta a veces nos mueve a experimentar. Es una alegría que brota de la certeza del amor de Dios y de su misericordia. Es la alegría de una conciencia limpia, que no debe nada a nadie, que se siente libre, plena. La alegría cristiana es la alegría de saber que Jesús ya llega para salvarnos. 

Es una ser alegres en la fe es una verdadera convicción y estilo de vida. Deberíamos acostumbrarnos a estar alegres, es un imperativo cristiano. Alegres incluso en los momentos difiíciles, no negándolos, sino asumiéndolos con una actitud nueva: la alegría que nadie nos puede arrebatar. 

1 comentario:

El Ceremoniero dijo...

Saludos padre, tiempo sin saber de usted.
Domingo de la alegría...
El Señor está cerca, preparemos nuestros corazones..
Bendígame..