viernes, 19 de agosto de 2011

HE CUMPLIDO UN AÑO DE MINISTERIO SACERDOTAL

El pasado domingo 14 de agosto, he cumplido un año de ministerio sacerdotal. Cuando alguien disfruta haciendo algo el tiempo tiende a acortarse. Y así me ha pasado a mí. Mi primer año como sacerdote, así como mi primer año como seminarista, lo recordaré como aquél que he disfrutado más. Tal vez vendrán años diferentes, pero ninguno como éste. Ha sido todo un aprendizaje, mis primeras misas diarias, mis primeras predicaciones, las primeras unciones a enfermos, las primeras confesiones, tantas cosas que he hecho y que han sido definitivamente para la comunidad parroquial que sirvo y para mí, verdadera gracia de Dios.

Este primer año de ministerio sacerdotal se lo he ofrecido a Dios como las primicias de los frutos que he cosechado en el campo de mi vida. Son frutos que le pertenecen. Él me lo ha dado todo de una manera generosa y sin dilación. Yo sólo he cultivado, en la medida de mis fuerzas y plenamente consciente de mis limitaciones, pero con tesón. ¡Bendito sea Dios por tanta bondad y misericordia!

No deja de sorprenderme la época en la que vivimos. La Iglesia (feligreses, clero, vida religiosa, etc.) esta cumpliendo con su misión en medio de grandes dificultades. No es para nadie extraño que ante el mensaje del evangelio, muchos le hagan violencia y estén en contra de su expansión. Sin embargo la voluntad santísima de Dios de extender su Reino en el corazón de los hombres esta más viva y operante que nunca. Si los detractores de la fe no descansan, Dios aún más se dedica por entero a implantar su Reino en el mundo.

Un activista anticatólico insultando a jóvenes católicos peregrinos en Madrid.

Debe ser una convicción de todo fiel católico que su dignidad fundamentada en la gracia de su propio bautismo, no es otra que la de ser hijo de Dios. Llamado siempre a entrar en una estrecha comunión con Dios, y habiéndolo conocido y experimentado, ayudar a otros a tener esa misma comunión. Que Dios bendiga y haga fecunda los esfuerzos de sus hijos congregados en Iglesia, para extender los límites del Reino.

2 comentarios:

Jorge dijo...

Hola padre.

Desde hace meses estoy leyendo su blog. Soy un chico dominicano con casi una certeza de que Dios me llama a servirle.

Su blog, es una herramienta mas de Dios para ir enamorandome mas del servicio sacerdotal.

Gracias por escribir sus experiencias.

Bendiciones

Jorge

Pbro. Eliezer Sandoval dijo...

Hola Jorge
Espero que te encuentres bien.
Leí tu comentario en el blog y me alegra mucho que te sirva. Nunca tengas miedo a entregarte por entero a Cristo, si el te llama el te sostendrá. Saludos y bendiciones desde Monterrey México.