domingo, 3 de abril de 2011

LUX MUNDI


Cristo es Luz del Mundo. Que portento de Dios, otorgarnos la Luz verdadera que nos arranca de las densas tinieblas de nuestro pecado. Es una luz que a los que dicen ver, deja ciegos, pero a los que están ciegos por el pecado y que están dispuestos a recibir su gracia, les devuelve la vista.

El Señor Jesús le cambió la vida radicalmente al ciego de nacimiento del evangelio, lo transformó, lo sacó de su indigencia y lo hizo independiente.

A su vez este ciego de nacimiento se hizo testigo fiel del Señor al dar un sencillo pero firme testimonio de Cristo ante los verdaderos ciegos de corazón, que viendo no vieron y que estando ante ellos la Luz Verdadera, quedaron ciegos, confundidos y sumidos en la oscuridad de su propio pecado.

¿Cuantas oscuridades llevamos dentro? Esta pregunta solamente puede ser respondida con sinceridad en la intimidad de nuestra conciencia y si queremos salir de las tinieblas Cristo esta dispuesto a iluminarnos en cada momento.

Que bello evangelio, en el que el Señor se nos presenta como Luz, que da seguridad en nuestro camino de conversión. Alabado sea el nombre del Señor Jesús.