sábado, 12 de marzo de 2011

CUANDO SE MUEVE LA TIERRA

Al ser testigo por los medios electrónicos de la catastrofe de Japón, al igual de la que hace más de un año sufrió Haití, me doy cuenta de que es terrible que la tierra bajo tus pies se mueva con tanta violencia. En la ciudad donde vivo los terremotos son nulos, y no sabemos de ese tipo de experiencias. Pero creo que supera en mucho el miedo que se siente como por ejemplo en una tormenta, por que de una tormenta es más fácil protegerse, sin embargo de un terremoto ¿cómo te proteges? claro la calma soluciona mucho, pero el miedo que se siente en esos segundos que dura el fenómeno, esta concentrado en una dosis grande.

Dios bendiga al pueblo japonés, y a todos los pueblos que sufren semejantes cosas. En momentos como estos la solidaridad humana salva la situación. Lo importante en eventos como estos es reconocer que el espíritu humano siempre sale adelante porque tiene en sí mismo una raíz de trascendencia. Y cuando esta sed de trascendencia se alimenta con la fe somos todavía más fuertes.

Mañana es primer domingo de cuaresma. Me impresiona lo rápido que esta transcurriendo este primer año de mi ministerio sacerdotal. Tuve años que me parecieron brevísimos en el seminario, pero no se comparan con este primer año de sacerdote. Dios se sigue manifestando fuertemente en los acontecimientos y en las personas y de eso tengo mucho que agradecer. Bueno hasta aquí el post de hoy y mejor me voy a dormir porque mañana es necesario levantarme temprano para seguir en el servicio de las almas.