lunes, 14 de marzo de 2011

HOY HACE SIETE MESES

Hoy cumplo siete meses de ministerio sacerdotal. Es poco, lo reconozco, pero ha sido un tiempo extraordinario. Y contra los muchos años que tienen muchos hermanos sacerdotes de ministerio, es un lapso de prácticamente nada, sin embargo yo siento que estos meses de ministerio han sido de mucho aprendizaje. Muchas cosas que he vivido, en el tiempo del seminario no las hubiera podido imaginar. Le doy gracias a Dios por tantas bendiciones y por tanta gracia transmitida al pueblo de Dios por medio de mi pobre ministerio. Y esto último no lo digo como presunción, yo sé que aún y sin mi ministerio Dios seguiría derramando sus bendiciones, sin embargo me siento profundamente agradecido con Él por darme la oportunidad de ser su instrumento.

Celebré esta fecha trabajando, atendiendo a unos novios a los que les celebraré su matrimonio, confesando, impartiendo una predicación en los ejercicios cuaresmales que desde hoy se predican a las señoritas y señoras de la comunidad parroquial, y cenando con mi párroco. Se puede decir que soy un sacerdote sietemesino. Deo gratias!

Ha sido un día bonito, nublado y con un suave aroma a tierra mojada, que parece ser proveniente de la sierra, donde creo ha llovido. Ya mañana será otro día tan lleno de la presencia del Señor tanto como este y creo que hasta más.