jueves, 10 de marzo de 2011

BREVE, PRECISO, CONCISO Y MACIZO

Siempre me han gustado mucho esos pequeños libros que contienen frases sabias. No sé, me llaman la atención. Cuando se escucha una frase pequeña que encierra en sí mucha sabiduría se puede aprovechar de una manera grande si se medita y se hace nuestra. Pienso que entre mayor significado tenga una frase breve es mejor, porque las muchas palabrerías solo marean y no aprovechan mucho. Los "rollos mareadores" osea esos discursos larguísimos que no llevan a ninguna parte tienden a ser pérdida de tiempo que fastidia y no deja nada de huella.

Creo que por eso me gustan tanto los libros bíblicos del género sapiencial. Pequeñas sentencias que contienen una idea de sabiduría gigante. No me canso de leer esos libros, en la Biblia. Y estoy seguro de que para formular una idea sabia en una pequeña frase se necesita mucho esfuerzo y habilidad. Además los seres humanos poseemos un gran tesoro en la capacidad de comunicarnos con un lenguaje propio. Ese también es un don que hay que agradecerle a Dios.