miércoles, 30 de marzo de 2011

ALARGAR LA CUARESMA

Me gusta la cuaresma. Es un tiempo litúrgico de reflexión y para enderezar el camino. Indudablemente es muy diferente el vivirlo como seminarista, aún como diácono que vivirlo ya como sacerdote. Esta es mi primera cuaresma como sacerdote. Es muy gratificante el ver el interés de la gente por vivir al máximo estos días de reflexión. La gente viene a la parroquia y se pasa ratos enteros en oración. Vienen a misa y la viven con un ánimo diferente. La verdad me gusta mucho estar en la parroquia.

Hoy le comenté -en tono de broma- a una señora, de esas muy devotas, que a mi me parece que el mundo si se va a acabar en el 2012. Le dije: "Pues entonces dígame como esta eso de que ayer teníamos casi 35 ºC de temperatura y ahora bajo el termómetro hasta 16ºC, yo creo que esto ya se va al pozo" y me comenta muy consternada: "entonces padre hay que alargar la cuaresma hasta el 2012, y que los sacerdotes se pongan a confesar a todos los bautizados". Al terminar su frase se acabó lo gracioso de la conversación para mí. Y es que el pensar en confesar a todos los bautizados me sonó a que no me pararía del confesionario en meses.

Mañana se acaba marzo y entraremos al mes de abril, como pasa el tiempo y más cuando uno esta tan ocupado. "confesar a todos los bautizados" eso todavía me revolotea en la mente.