sábado, 6 de noviembre de 2010

UN SABADO EN MI PARROQUIA


Los sábados son días que me gustan mucho. El sábado especialmente es el día en el que Dios me hablaba en el comienzo de mi inquietud vocacional, cuando hacia apostolado. Hoy tuve la oportunidad de visitar mi parroquia de origen, María Madre de la Iglesia y compartir mi testimonio de encuentro con Jesús, especialmente en la Eucaristía.

Me encontré que en la parroquia además del retiro de jóvenes en el que compartiría mi testimonio, estaban los niños del catecismo. Precisamente en las horas, en el día y en el lugar donde yo desempeñaba mi apostolado como catequista muchos años antes. Muchos recuerdos y vivencias asaltaron mi mente. Y me di cuenta que es importante el volver a los lugares en los que hemos tenido experiencias positivas, porque el recordar momentos especiales de amor y de armonía en nuestro pasado nos anima a seguir adelante y a comprometernos a vivir con intensidad y en la presencia de Dios todo. A veces es necesario considerar el pasado positivo para vivir un presente todavía mejor.