lunes, 8 de noviembre de 2010

SEMANA DE ESTUDIO


Hoy compartí la mañana con un grupo de hermanos sacerdotes en un curso de actualización o semana de estudio como se le conoce aquí en mi arquidiócesis, este curso es parte de la formación permanente que como sacerdotes llevamos. El conferencista, un sacerdote de la arquidiócesis de Puebla, nos hablará durante toda la semana sobre la liturgia en la renovación de la parroquia.

De la actividad pastoral que hasta ahora he podido realizar ya como sacerdote, el trabajo con hermanos sacerdotes es de lo que más me gusta. Puedo convivir con ellos e intercambiar experiencias, anécdotas y consejos.

(de izq. a der.) Diác. Israel Pardo (solo sale su mano y su nariz jeje),
Padre Juan José Martínez Segovia, Padre Juan Carlos Castillo Ramírez,
Padre Gerardo Charles, Seminarista Elías Tadeo, Mons. Emigdio Villarreal,
compartiendo una amena plática al terminar la comida.

Una de las experiencias humanas más edificantes es el compartir. Todos tenemos necesidad de ser escuchados y tomados en cuenta. Todos necesitamos sacar las experiencias y todo lo que traemos dentro y que muchas veces nos guardamos. Necesitamos este escape y lo vamos buscando. Cuando lo podemos realizar con aquellas personas con las que tenemos más confianza no sólo podemos desahogar el corazón sino también podemos encontrar en nuestros amigos un fiel espejo de lo que somos.

Nuestras amistades nos ayudan a reconocernos y a salir de nosotros mismos. Es necesario entonces el que cultivemos en nosotros el arte de dialogar. Muchos problemas actuales se deben a nuestra pobre capacidad para dialogar. Y una buena forma de empezar a practicar nuestro diálogo es la oración. Quien sabe orar bien, sabe dialogar bien.