miércoles, 24 de noviembre de 2010

PERSPECTIVAS


Es impresionante como pasa el tiempo tan rápidamente, o tal vez es cuestión de una percepción afectada como la mía por un tanto de carga ministerial. Ya es miércoles, para mi la semana va empezando, ya que ayer fue domingo para mi, porque fue mi día de descanso, entonces hoy es lunes, mañana jueves es martes y el viernes miércoles, el sábado es jueves, y el domingo viernes, día en el que más confieso y celebro misa. Y así hasta llegar al martingo, que es el híbrido de mi martes y mi domingo. Bueno eso desde mi perspectiva. ¿Cómo no juzgar desde nuestra perspectiva? Claro que debe estar siempre bien calibrada para que no cometamos errores de juicio graves. No juzgar desde nuestra perspectiva sino desde la de Dios, puede ahorrarnos muchos problemas y frustraciones.
La perspectiva de Dios es santa, es entregada, Dios se sacrifica por nosotros, y desde su punto de vista, que siempre es de amor, nos llama a que tomemos como nuestro sus sentimientos, sus miradas, su forma de percibirnos. Si hacemos esto el perdón, la concordia, el respeto y la armonía entre los seres humanos serían posibles, sin embargo con tristeza nos damos cuenta de que esto esta aún lejos de llevarse a cabo en plenitud. Y mientras te escribo esto y mientras lo lees, Dios nos esta viendo con ternura a los dos y nos sigue invitando a ver como Él ve.