sábado, 13 de noviembre de 2010

JUVENTUDES

Me he dado cuenta que el trabajo con jóvenes es un trabajo arduo. Hay tanta vitalidad que es necesario el poner todas las capacidades personales, incluso la propia juventud, al servicio de estos destinatarios tan importantes de la acción pastoral de la parroquia. La próxima semana estaré acompañando a uno de los grupos apostólicos juveniles en un retiro de tres días. Será una oportunidad magnífica para conocerlos de cerca y crear vínculos cercanos de confianza y amistad. Estoy seguro de que Dios se acercará a cada uno de estos jóvenes para hablarles al corazón, Él nunca desaprovecha una oportunidad para hablarnos y revelarnos su voluntad en nuestra vida, y más si nos disponemos a escucharlo. Al mencionar todo esto ya se entonces por que acabo agotado los sábados, estos se han convertido en los días de la pastoral juvenil de nuestra parroquia, aunque esta acción se extiende a un grupo juvenil mariano que sesiona los miércoles, de ellos no puedo olvidarme.