miércoles, 10 de noviembre de 2010

CELEBRAR ES SIGNO DE FE

Hoy estuve escuchando toda la mañana una exposición sobre la importancia de la pastoral litúrgica en la vida de la parroquia. Celebrar es algo esencial en el ser de la Iglesia. Ningún cristiano puede decir que vive su fe si no la celebra. Cristo es el mayor motivo de la celebración de la Iglesia. Su resurrección ha hecho que la asamblea de discípulos estalle en alabanzas que glorifican su nombre. Y esto se hace sobre todo en la celebración de la sagrada Eucaristía. Allí en el lugar y el momento preciso para elevar a Dios nuestra alabanza y acción de gracias. Es en esta celebración que la vida eclesial se va renovando y haciendo cada vez más llena de frutos de gracias y de paz. Las parroquias se ven renovadas cuando la celebración de nuestra fe en todos los sacramentos es de manera consiente y devota. Ahí es donde está la raíz más profunda de nuestro ser Iglesia.