jueves, 21 de octubre de 2010

ENCARRILADO

Esta nublado, me gustan los días nublados, a algunas personas los pone melancólicos a mi me dan ganas de tomar una larga siesta, o como decíamos en el seminario una siesta maratónica de 2 a 3, pero no de dos a tres de la tarde, de dos a tres horas, que en su máxima expresión a veces llegaba hasta 4 horas. Eso pasaba en el seminario ahora ya no, tengo ciertas responsabilidades que no puedo postergar. Mi tiempo ya no es mío sino de la comunidad. Para eso me consagré para poner mi tiempo a disposición de los fieles cristianos católicos.

He entrado en un ritmo de trabajo que me reconforta. Es decir, después de todo el ajetreo de la ordenación y su anterior y posterior efecto, puedo decir que ahora si ya estoy encarrilado en la vida parroquial. Tengo responsabilidades muy puntuales y proyectos en puerta, y eso me tiene muy animado.