viernes, 10 de septiembre de 2010

LUNA DE MIEL SACERDOTAL Y OBSTÁCULOS BASILICALES

Mi luna de miel sacerdotal, como me han dicho varias personas esta terminando. Yo sinceramente no quiero que se acabe. El saberme nuevo sacerdote, me llena de alegría y de paz. Indudablemente he comenzado mi ministerio sacerdotal rodeado de las personas que amo y otras que apenas conozco pero que ya aprecio mucho.

Le he pedido a Dios que me otorgue sabiduría para poder atender con eficacia las necesidades de los feligreses. Y en verdad me he sentido muy asistido por Dios, lo siento muy cercano aquí al lado mío. El padre vicerrector del Seminario, al aconsejarnos sobre estas primeras semanas de ministerio, nos comentaba que todos estos recuerdos y acontecimientos, serán el agua de nuestras cantimploras, que nos quitará la sed en los días áridos del servicio sacerdotal.

Hoy es el segundo día en el que ya estoy sirviendo en la parroquia. Misa, confesiones, entrevistas con personas, etc., han sido mis ocupaciones de los últimos días y serán las ocupaciones de muchos más días que vienen.

El miércoles pasado, mis hermanos neo-sacerdotes y yo nos embarcamos en un viaje relámpago a la Cd. de México, para visitar a nuestra madre la Santísima Virgen María de Guadalupe, en su Basílica. Y digo relámpago por que salimos ese miércoles a las 6:30 am de Monterrey y regresamos ese mismo día a las 7:30 pm. Fue una jornada extenuante.
Supuestamente la misa de 12 del mediodía, estaba separada para nosotros, pero una confusión del férreo personal basilical, y la larga espera a la que nos sometieron nos quitó la ilusión. Lo más que pudieron ofrecernos fue concelebrar con un canónigo (también basilical) que recibiría a una "nutrida" peregrinación (compuesta por 20 personas) en esa misa. No salieron las cosas como quisimos, sin embargo la experiencia de darle gracias a la Virgen de Guadalupe, salvó el mal rato que nos hicieron pasar sus "servidores".

1 comentario:

El Ceremoniero dijo...

Saludos Neo-padre. Bendigame. Gusto en saber que ya es sacerdote. Ruego a Dios que le confirme en su ministerio y que María de Guadalupe lo cuide.