miércoles, 15 de septiembre de 2010

FESTEJOS

Ayer cumplí un mes de sacerdote. Lo celebré comprando ropa y visitando a mis papás, porque ayer también fue mi día de descanso. Desde hace cuatro semanas y en adelante seré sacerdote para la eternidad, este es un don que no se agota, y que estoy poniendo al servicio de mis hermanos.
La estancia en la parroquia, me ha sometido a una dieta de internet que ya era necesaria. No puedo estar conectado tanto tiempo como antes, y esto a causa de mis ocupaciones presbiterales. Y más que pesarme, me llena de alegría, estoy siendo sacerdote.


Estos son días de asueto en México, celebramos desde hoy en la noche y mañana todo el día, el bicentenario de nuestra independencia. Habrá grandes festejos en todo el país, espero que los vivamos en tranquilidad y sin saldo negativo, la situación no esta para preocuparse poco. Pero al fin estamos en las manos de Dios.