domingo, 22 de agosto de 2010

PUERTA ANGOSTA


Al preparar la predicación para este domingo, me preguntaba ¿por qué la puerta para entrar a la gloria eterna es angosta? ¿Por que Dios no le agrega longitud para que sea más fácil el pasarla? Y mi conclusión fue que esta es otra de las ideas de la lógica del Reino de Dios que a simple vista puede parecer ilógica. La puerta es angosta eso ya lo afirmó el Señor Jesús en el pasaje del Evangelio que hoy leemos en misa, sin embargo, no podemos afirmar que esa puerta es angosta por voluntad de Dios.

El pecado que tiene su raíz en el egoísmo del hombre hace que esta puerta se haga angosta. Si alguien me preguntara, ¿es difícil salvarse?, y yo afirmaría, será difícil en la medida en la que te dejes vencer por tu propio egoísmo. El disfrutar de la salvación eterna, es el resultado del esfuerzo decidido por hacer presente en el mundo el Reino de Dios. ¿Cómo? con nuestras acciones, con la vivencia de los valores del Reino: justicia, verdad, generosidad, paz. Cuando nos comprometemos a vivir en plenitud estos valores en nuestra vida, y los aplicamos en todo su rigor, pronto sentiremos la angostura de esa puerta que queremos cruzar, por que nuestro propio egoísmo nos reclamará, y habrá resistencia.

Sí, la puerta es angosta, pero no imposible de cruzar. Sí, los valores del Reino serán exigentes al momento de aplicarlos en nuestra vida, sin embargo forjarán en nosotros un gozo y una paz que difícilmente se nos podrá arrebatar. ¿Cómo va tu lucha diaria para pasar por la puerta angosta?