sábado, 7 de agosto de 2010

EL JURAMENTO Y LA PROFESIÓN DE FE

Jurando fidelidad ante nuestro Arzobispo,
en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe,
en Monterrey, México.

Hoy en la misa de apertura del año escolar del Seminario los que nos ordenaremos presbíteros y diáconos, juramos fidelidad a la Iglesia, representada en sus pastores y profesamos solemnemente nuestra fe católica. En palabras de nuestro obispo, este es un signo claro de salvación que en nuestras vidas va quedando signado, en momentos muy concretos.
He hecho un juramento de fidelidad, que estoy seguro Dios me ayudará a cumplir cabalmente si pongo todo de mi parte: " Y así lo juro, así me ayude Dios y estos santos evangelios que con mi mano toco".
En primer plano, en tres cuartos y justamente en el centro de la foto,
sosteniendo los documentos del juramento,
atrás de nosotros los seminaristas que serán ordenados diáconos.

Ya falta exactamente una semana para que por gracia de Dios quede consagrado como sacerdote de Cristo. Que amor tan grande nos tiene Dios nuestro Padre, que regala a manos llenas su gracia a la Iglesia, y suscita de entre sus hijos, pastores que tienen el encargo de hacer las veces de Cristo Maestro, Cabeza y Pastor.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tres intiresno, gracias