miércoles, 21 de julio de 2010

UN INFATIGABLE SEMBRADOR

El sembrador salió a sembrar...

De que la semilla de la Palabra divina es sembrada en los corazones humanos de eso no hay duda. Sin embargo el voluble corazón humano dificulta su germinación. Incluso en la tierra buena, el porcentaje de éxito es variado, no es aprovechado al máximo el germen, exceptuando el pequeño grupo de los que dan el ciento por uno. A pesar de esto, el Sembrador sigue arrojando copiosamente el grano, con la esperanza cierta de que tarde o temprano arraigará, crecerá y dará fruto. Alegría del hombre debería ser la generosidad de Dios, que nunca se cansa de prodigar su sabiduría y amor a aquellos que ama. Alegría más abundante es la de aquellos que al recibir el abundante don de Dios, lo aprovechan para su propia felicidad.