jueves, 8 de julio de 2010

LLOVIENDO SOBRE MOJADO, AUN ASÍ, ESTAMOS CON LA FE PUESTA EN JESÚS

Sigue lloviendo en Monterrey, como dice esa frase "nos llueve sobre mojado", y el pronóstico no es alentador, seguirá lloviendo durante el fin de semana, Dios nos ayudará de eso no tengo la menor duda.

Hoy di una charla a un grupo de jóvenes que acaban de vivir un retiro de Kerygma en mi parroquia. Les hablé sobre la fe. Me gustó el dirigirles esta charla ya que hablar de la fe es apasionante para mí. Tengo muchos temas que me apasionan y de los que me gusta hablar, y este tema de la fe es especial para mí. Reflexionamos sobre el pasaje donde San Pedro camina sobre las aguas hacia Jesús. Pedro duda y por esta duda se hunde irremediablemente. Lo único que tenía que hacer era confiar en el poder del Señor Jesús y seguir adelante. Y tristemente Pedro en esa ocasión falló. "Hombre de poca fe, ¿por que dudaste?" Palabras que reprochan de una manera tan suave que animan. Pedro entonces se tomó de la mano de Jesús y pudo salvarse.

Nuestra fe es conquista, una conquista diaria en la que es necesario decirle sí, al Señor en cada momento. Es tener la certeza de que nuestro destino es vencer en nombre de Jesús, es confiar, es lanzarse sin reservas, es poner todo nuestro ser y quehacer en las manos de Dios. La gran tragedia de los discípulos de Jesús es el llegar a dudar del maestro. Esa fue la tragedia de San Pedro, se hundía por que dudo en su corazón. La fe es fortaleza en Cristo porque solamente él puede darnos la victoria sobre el mundo, ya lo afirmó San Juan: "Esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe."