sábado, 26 de junio de 2010

UN SÁBADO COMO CUALQUIER OTRO PERO DIFERENTE

Un sábado normal... en la mañana ocupaciones varias, a la una de la tarde reunión del grupo de monaguillos, formación bíblica para ellos, con su respectivo regaño por no poner atención. Más tarde una celebración de la Palabra de acción de gracias de dos quinceañeras que son hermanas. Trabajo en la computadora y a cenar con la familia de la Señora que hace el aseo de la casa parroquial. Un sábado ordinario donde la novedad y la satisfacción siempre es el Señor.

Mañana ayudar en la misa de confirmaciones en catedral, presidida por el Sr. Cardenal Don Francisco Robles, Arzobispo de Monterrey. Aunque me pongo un poco nervioso en estas celebraciones solemnes disfruto mucho la homilía del Sr. Cardenal. Después de la misa a mi casa a celebrar con mi familia el cumpleaños de mi Mamá. Nació un 27 de junio de 1952, en la fiesta de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, desde entonces lleva este hermoso nombre: María del Socorro. Ya me voy a domir para poder levantarme temprano y poder llegar a tiempo a la cita en catedral.