lunes, 21 de junio de 2010

LA PRE-CONSAGRACIÓN SACERDOTAL

Hoy fue mi día de descanso y estoy agotado. Hice muchas cosas el día de hoy. Muchas de esas cosas tienen que ver con los preparativos de la ordenación. Hay tantos detalles que afinar, tantas cosas que conseguir, tanto que hacer, esperaba muchas cosas que preparar pero nunca me imaginé que fueran tantas. Sin embargo estoy disfrutando al máximo este momento de mi historia vocacional. Me siento feliz de poder vivir este momento, son experiencias que realmente se las deseo a todos los jóvenes que quieren seguir al Señor Jesús en la vocación sacerdotal. Estar preparando junto con muchas personas mi ordenación es un sueño hecho realidad, es prepararme para la consagración que cambiará mi vida.

Mi oración diaria es fundamental en este momento de mi vocación, gracias a ella puedo encontrar luz y fuerza en mi camino. Gracias a la oración que hago puedo reforzar mi convicción de que vale la pena cansarse y desgastarse por la salvación de los hombres, siendo sacerdote. Y eso es lo que dará sentido pleno a mi vida.