viernes, 11 de junio de 2010

CIERRE DEL AÑO SACERDOTAL

Ha concluido la primera semana después de haber recibido la noticia de mi ordenación sacerdotal. Ha sido una semana intensa, he preparado muchas cosas para mi ordenación pero todavía faltan muchas más. He podido compartir con mi comunidad parroquial estos primeros días de gozo por esta noticia que ha llegado a mi vida: seré sacerdote.

Y precisamente hoy concluyó el año sacerdotal en toda la Iglesia. He sentido todas las predicaciones al respecto como dirigidas a mí. Han sido predicaciones que hablan de la gracia del sacerdocio de Cristo puesto en vasijas de barro, esos hombres que han sido elegidos por Dios para contener este don precioso: ser imagen de Cristo en medio de la comunidad.

En mi parroquia el día de hoy se ha orado con el rosario, se celebró la misa solemne del Sagrado Corazón y se ha ofrecido una hora santa por la santificación de los sacerdotes. Todo durante la tarde-noche. Y he podido estar presente. Me llena de alegría el poder estar en la parroquia estos días. Me he encontrado con hermanos sacerdotes que han dedicado estos cinco días a la reflexión sobre su ministerio sacerdotal a manera de ejercicios espirituales, que fueron predicados por el padre Vicario de mi parroquia. Han sido días de gracias y de encuentro con muchas personas importantes en mi vida. He vivido el cierre de este año sacerdotal de una manera envidiable, en medio del Pueblo Santo de Dios.

Sobre la Solemnidad del Sagrado Corazón, ¿qué decir?, pues que es la celebración del amor del Redentor, prodigada a toda su grey. El corazón del Señor Jesús es tan grande que abarca aún a aquellos que están lejos del rebaño y que se han desviado tomando su propio camino. Jesús los quiere cerca de Él, es tanto amor que siente por ellos, que este mismo amor hace que vaya el mismo en persona por ellos. Y lo hace en la personas de sus sacerdotes, por que solamente estos, sus elegidos, hombres comunes, pueden, con una vida santa hacerlo presente con los gestos que el mismo realizó aquí en la tierra.