viernes, 28 de mayo de 2010

ESPÍRITU SANTO Y VOCACIÓN SACERDOTAL

Indudablemente el Espíritu Santo, contra todo pronóstico mundano y mal intencionado sigue inspirando a los jóvenes a fijar su mirada en la vocación sacerdotal, y mueve sus corazones para escuchar el llamado de Dios a ser sacerdotes. Tal vez no son miles los que optan por la vida sacerdotal, sin embargo si son muchos los que sienten en su interior el dulce llamado de Dios a dejarlo todo para seguir al Maestro, y moldear su corazón a imagen del corazón del Buen Pastor.

Si el Espíritu Santo no fuera el autor de la vocación sacerdotal, este ministerio tan importante en nuestra Iglesia no podría sobrevivir. Ciertamente somos testigos de una época difícil para aquellos que viven esta vocación y para los que aspiramos a vivirla. Y para todos esta claro que esta "crisis" es culpa de la imperfección humana y de ninguna manera de Dios. Yo en lo personal creo que existen sacerdote infieles, sin embargo hay todavía más, muchos más sacerdotes fieles que desde un modesto y callado ministerio siembran cada día la semilla del evangelio en la vida de los hombres y mujeres de la Iglesia. A ellos les esta garantizada la asistencia de Dios en todo lo que hagan.