miércoles, 28 de abril de 2010

INTENSIFICANDO EL ESTUDIO

En mi habitación, en el Seminario Mayor de Monterrey

Estos días y los que siguen en las semanas por venir, serán intensos en lo que se refiere a mis estudios. Mis compañeros y yo estamos por terminar la etapa de Teología, última en la formación académica del Seminario y ha llegado el momento de hacer la síntesis teológica. Yo suelo ser buen estudiante, no soy brillante pero tampoco estoy en el abismo. Sin embargo tendré que intensificar mi concentración en el estudio.

Desde niño me gustó estudiar. Conocer, descubrir, leer, investigar, compartir, eran acciones que no me eran ajenas. A veces a mis amigos les digo en broma que yo era excelente estudiante hasta que eso fue interrumpido por el seminario. Ya no sólo me dedicaba a estudiar, sino que además tenía que convivir.

Cuando estamos recorriendo nuestro camino de fe es necesario acelerar el paso en algunas ocasiones para poder alcanzar metas que son necesarias. Si no nos esforzamos no podemos alcanzar la corona deseada. Que satisfacción tan grande es aquella que alcanzamos cuando al final de día podemos decir, “Gracias Señor por permitirme realizar mis tareas diarias y poder dormir cansado por haberlas cumplido.”

1 comentario:

Jesús Pablo dijo...

Ya alguna vez había leido algo parecdio: Además de estudiar la Teología y la Filosofía (que no son sencillas) todabia me piden vivir en comunidad???? ajajajajajaaj
Dime, no creo yo que sea un martirio... y claro, uno acostumbrado a su indiviudlaidda, privacidad, y hasta ciertu punto soledad, ha de ser complicado el cambi radical a la vida en comunidad.... ¿pero que es lo que mas marca?... ¿que consejo les das por ejemplo, a los muchachos del proceso vocacional que sean aceptados en su solicitud de ingreso al semi; sobre la vida en comunidad... además de la paciencia y toleramcia?

Saludos, Sr. Diácono!