martes, 6 de abril de 2010

HOY HE IDO A MI PARROQUIA

SIEMPRE que visito mi comunidad parroquial de origen se me vienen a la mente las más alentadoras vivencias que tuve ahí. Y digo que son alentadoras por que en mi parroquia -que lleva por nombre María Madre de la Iglesia- conocí a Dios.
Mi primer idea de Iglesia nació ahí, mi devoción religiosa nació ahí, mi vocación nació ahí. En mi parroquia de origen fui instruido en la doctrina de la Iglesia, fui confirmado, fui alimentado por primera vez con la Eucaristía, fui catequista de niños y adultos, fui legionario de María (de esto hablaré en el siguiente post), fui llamado a la vida sacerdotal.
Siempre que regreso a mi comunidad parroquial, me lleno de alegría, recuerdo quien soy, vuelvo a la fuente, vuelvo al origen de mis más profundas convicciones religiosas. Me reencuentro conmigo mismo. Hoy tuve la oportunidad -además de asistir a misa- de estar en una junta del consejo de pastoral de mi parroquia. Ya había estado en otras juntas similares y en verdad me siento orgulloso de pertenecer a esta comunidad parroquial. Esa es una de los regalos que recibo en mis vacaciones: el regresar a mi Parroquia.
A por cierto yo diseñé la imagen del vitral de la fachada del templo parroquial, que se aprecia mejor en la primera foto. Después les contaré sobre eso.