lunes, 29 de marzo de 2010

UNCIÓN EN BETANIA


Un perfume muy costoso fue derramado sobre el cuerpo del Señor Jesús, para anticipar su preparación para la sepultura. Un acto de generosidad que solamente puede ser animado por el amor al Maestro.

¿Seremos igual de generosos al vertir toda nuestra vida en el proyecto que Dios nuestro Padre ha trazado para nosotros?¿Amamos lo suficiente al Señor Jesús para ungir su cuerpo místico con el buen olor de nuestras buenas obras?