jueves, 28 de enero de 2010

DISFRUTANDO LO QUE HAGO

Me parece que ya desde hace varios meses estoy disfrutando mucho las clases que tomo. Son clases sencillas, en las que lo mas importante es aprender a como aplicar lo que ya anteriormente hemos aprendido. Y creo que es lo ideal para las clases que todos los estudiantes toman, el encontrar la aplicación práctica en la vida cotidiana, aunque todos sabemos la importancia de un sano equilibrio entre el ser y el quehacer.

"Estudiar tambien es trabajo", nos afirmaba nuestro maestro de escritos juánicos, y yo estoy deacuerdo con él. Aunque yo le agregaría: crecer como persona y como cristiano es también un trabajo; y vaya que cuesta trabajo. Un amigo diácono me comentaba el otro día: "es arduo el dedicarse a vivir comunitariamente y todavía me piden que estudie." claro que lo decía en broma.

Todos los días nos ocupamos de mil cosas y a veces cabe la posibilidad de hacerlas sin sentido. Tal vez yo disfruto mis clases por que apuntan a aquello que le da sentido a mi vida, a mi consagración. Tal vez el obrero que tiene que esforzarse mucho para sacar adelante a su familia, no disfrute su trabajo, sin embargo él sabe, que en el fondo lo que impulsa sin descanso este gran esfuerzo esta el gran amor que le tiene a cada miembro de su familia. Y tu ¿disfrutas lo que haces?