miércoles, 30 de diciembre de 2009

DEO GRATIAS

Al filo del término de este año, nadie podrá decir que no tiene algo que agradecer a Dios. Todos hemos sido bendecidos en nuestras vidas con la presencia siempre santa y santificadora de Dios Nuestro Padre. Bastaría hacer un poco de memoria para darnos cuenta que las bendiciones de Dios son vertidas en nuestras vidas tal y como el agua refrescante es vertida en la seca tierra de una planta que esta viva.

Dar gracias por el año que termina significa sobre todo reconocer que todo lo que pudimos hacer fue gracias a la misericordia y amor divinos. Lo bueno y lo malo que experimentamos durante este año que concluye se debería reunir en nuestra reflexión. Y de cualquier manera debería ser una viva acción de gracias lo que hagamos en estos últimos momentos del año que se va.