sábado, 14 de marzo de 2009

SER TESTIGOS DEL AMOR DE CRISTO


Un tema que me resultó dificil compartir con los jóvenes fue este del testimonio personal que actualmente debemos dar de nuestra vivencia del discipulado de Cristo en los ambientes donde nos desarrollamos.

Ciertamente estoy seguro de que ellos son capaces de dar este testimonio, sin embargo creo que ahora como en el tiempo del Señor Jesús, somos enviados como ovejas en medio de lobos.

Nuestro testimonio no será acogido por todos aquellos que nos escuchen, sin embargo es importante seguir dando este testimonio de nuestro encuentro diario con el Señor. ¿y como lo daremos? Pues primeramente con nuestras actitudes, siendo éstas lo más apegadas al mandato de amor que recibimos de Cristo, después con nuestro compartir de las maravillas que Dios ha hecho en nuestra vida y de su indudable presencia en la vida de TODAS las personas.

Tal vez parezca poco lo que hagamos para testimoniar al Señor, sin embargo por más sencillas que sean nuestras acciones para hacerlas, alguna persona será tocada por Dios a través de nosotros.