domingo 22 de enero de 2012
LLAMADOS POR DIOS
sábado 24 de diciembre de 2011
NAVIDAD: UNA CARICIA DE DIOS A LA HUMANIDAD
El misterio de la Encarnación y del Nacimiento del Redentor, forma parte del gran misterio del Amor de Dios. Desde que el hombre cayó en la tentación y pecó, la voluntad santísima y llena de sabiduría de Dios apuntaba a no abandonar a su suerte al hombre, sino de salvarlo de la esclavitud del pecado y de la muerte. Su amor por nosotros lo movió a enviar a su Hijo para que se encarnara y nos diera nueva vida en Él.
Y el amor y voluntad del Hijo de Dios estuvo plenamente identificada con el amor y la voluntad del Padre celestial, que no dudó en encarnarse y en realizar la obra de la Redención. Jesús no desaprovechó la oportunidad de rescatarnos del pecado, mostró su amor por los hombres despojándose de su gloria, haciéndose pequeño y frágil, se encarnó haciéndose uno de nosotros, igual en todo menos en el pecado. La Navidad es pues para nosotros esa oportunidad para mostrarnos bondadosos, arrepentidos de nuestras faltas de caridad y dispuestos a perdonar, llenos del amor de Dios manifestado en la ternura de este pequeño niño que nace y que nos habla del infinito amor que Dios nos tiene a todos y a cada uno.
La Navidad no sólo es un día, sino todo un tiempo litúrgico que se inaugura con la solemne celebración de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo y se extiende hasta la celebración del bautismo del Señor. Los comercios nos han hecho creer de una manera un tanto cínica que la Navidad empieza en Septiembre cuando lanzan sus campañas de ventas, para tener más tiempo de lucrar y que después del día 25 de diciembre la navidad acabó, incluso se atreven a decir que la “verdadera navidad” esta en ellos, y para ejemplo esta la tienda de las tres letras. Para quien tiene fe esto no puede ser así. El tiempo de Navidad es oportunidad para ofrecer, no para despojar, es oportunidad para tender una mano de ayuda y no de conveniencia egoísta, es oportunidad para ayudar al prójimo, no para aprovecharse de él.
No es conveniente que vivamos una Navidad despojada de su verdadero significado que es sobre todo “Amar” conjugado en tiempo presente. La Navidad es oportunidad para mostrar caridad a los hermanos, que se manifiesta en compartir de lo material que poseemos y también en actitudes nuevas de paz y concordia, de comunicación, de fraternidad y solidaridad. En ocasiones nuestro prójimo no nos demanda cosas materiales, sino compañía sincera, atenta, llena de amor y verdadero interés. No sólo regalando cosas materiales sino sobre todo actitudes de amabilidad, respeto y cuidado podemos dar caridad a quienes la necesitan.
En esta Navidad se nos otorga una nueva oportunidad para ofrecerle a los demás rostros alegres, actitudes de comprensión y concordia, palabras de aliento y de bendición. El nacimiento del niño Jesús es la más grande caricia que Dios le ha hecho a la humanidad, es una sonrisa de oreja a oreja que el Creador le muestra a su creatura, es una mano de ayuda tendida a todos los que estamos abatidos por el pecado.
sábado 17 de diciembre de 2011
O SAPIENTIA...
Latín:
- O Sapientia, quae ex ore Altissimi prodiisti,
- attingens a fine usque ad finem,
- fortiter suaviterque disponens omnia:
- veni ad docendum nos viam prudentiae.
- Oh, Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo,
- abarcando del uno al otro confín,
- y ordenándolo todo con firmeza y suavidad:
- ven y muéstranos el camino de la salvación.
- Sabiduría que brota de Dios, Verbo eterno que lo sabe todo, lo entiende todo, lo posee todo. El Cristo (Mesías) es Él mismo la Verdad eterna que guía por el camino correcto a todo el que se muestra dócil ante Él. Toda palabra que sale de la boca de Jesús es sabia y ayuda para adelantar en el camino de nuestra conversión, nos garantiza un correcto obrar, sentir, pensar, desear. Jesús-Sabiduría es remedio para la insensatez del que está perdido, es sendero de santidad y justicia, es prudencia para el que no se sabe conducir. Hoy estamos muy tentados a escuchar voces falaces que pretenden de una manera cínica guiarnos hacia verdades a medias, a prejuicios infundados, necedades basadas en la propia complacencia. Es necesario que prestemos oído al Mesías que viene con una palabra definitiva, fiel y veraz. Ante la Verdad de Cristo toda incertidumbre se disipa y el miedo generado por ella se reduce hasta abandonarnos.
lunes 12 de diciembre de 2011
EL MENSAJE GUADALUPANO ES PARA LOS SENCILLOS


domingo 11 de diciembre de 2011
GAUDETE IN DOMINO SEMPER
La alegría en este tercer domingo de Adviento, no es una invitación es un imperativo, así lo deja ver la antífona de entrada: "Gaudete in Domino semper. Iterum dico: Gaudete. Dominus prope est". Una de las tantas traducciones puede ser: "Regocíjense siempre en el Señor. Repito: Regocíjense, pues Él está cerca", Flp. 4, 4. 5b. viernes 9 de diciembre de 2011
IN SIMPLICITATE FIDEI

jueves 8 de diciembre de 2011
MARÍA INMACULADA


martes 29 de noviembre de 2011
EL SEÑOR VIENE
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| CORONA DE ADVIENTO DE LA PARROQUIA DE SANTA BEATRIZ DE SILVA |
sábado 29 de octubre de 2011
REIVINDICAR A DIOS CON NUESTRA COHERENCIA

sábado 8 de octubre de 2011
REBLOGXIONANDO

jueves 29 de septiembre de 2011
SANTOS MIGUEL, GABRIEL Y RAFAEL, ARCÁNGELES

martes 6 de septiembre de 2011
FIAT VOLUNTAS TUA
No esta de más decir que la abnegación es necesaria. Ser cada vez más de Dios y menos de nosotros mismos. Es mortificar nuestro egoísmo y aceptar la vida del amor de Dios que se hace presente cada vez que en la oración le entregamos todo lo que somos.
La voluntad de Dios se descubre en la oración. En el diálogo confiado con nuestro Padre, es que su voluntad se nos revela de manera clara. Y el mayor signo de que hemos encontrado la voluntad de Dios es la paz que se experimenta en la oración, que nunca debe confundirse con un bienestar sentimental.
Hoy he cumplido un año de ministerio como vicario, en la Parroquia Santa Beatriz de Silva, aquí en la Arquidiócesis de Monterrey. Hace un año llegué a esta comunidad parroquial, en la que he aprendido mucho. Todo este primer año de ministerio ha sido un aprendizaje continuo.
Cuando eres seminarista, ansías ya ser sacerdote para servir en las cosas de Dios en una comunidad específica. Y Dios me ha dado ya ese gozo al enviarme a una comunidad parroquial como Santa Beatriz. La vida parroquial le da sentido a todo esfuerzo que pueda hacer el sacerdote para servir a Dios en los hermanos. Cada misa, cada confesión, cada visita a los enfermos, cada entrevista y consejo, es oportunidad para darle gracias a Dios por el don de su amor. Mi oración de acción de gracias del día de hoy cuando celebraba la misa fue el ofrecer todo lo que tengo y soy en servicio de mis hermanos. Que Dios me conceda muchos años más para seguir en su servicio. Y pueda tener el gozo de hacer vida su voluntad santísma. Gracias Señor!
lunes 5 de septiembre de 2011
TODO UN DEPORTE

viernes 26 de agosto de 2011
¡DIOS BENDIGA MONTERREY!






