domingo 22 de enero de 2012

LLAMADOS POR DIOS


Los textos de la sagrada escritura que el día de hoy hemos escuchado dejan entrever el tema de reflexión para este domingo que es: La llamada urgente que Dios nos dirige todos los días.
Nuestro Dios es un Padre providente lleno de misericordia. Que se ha puesto como único límite el designio amoroso de otorgarnos libertad, o el libre albedrío. Dios respeta nuestra libertad, a tal grado de no obligarnos a ser buenos.
Sin embargo como es un Padre que siempre busca el bien de sus hijos, no deja de dirigirnos su llamada urgente a estar unidos a Él.
En el AT numerosas veces Dios se dirige a los hombres para advertirles sobre lo extraviado de su conducta y de la necesidad de conversión. Un ejemplo claro es la predicación de Jonás en Nínive.
En el NT, el Señor Jesús inicia su predicación con una frase contundente: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya esta cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio.”
Ya no es la voz de un profeta, sino la mismísima voz de Dios hecho hombre que nos invita nuevamente a rectificar el camino y hacernos partícipes del Reino de Dios.
Esto es precisamente de lo que se trata la VOCACIÓN que viene del latín vocatio, vocationis, convocación, llamamiento.
La vocación de los primeros discípulos del Sr. Jesús, es el signo más claro de esta invitación que Dios hace a los hombres a asociarse a su plan de salvación.
No fueron llamados a ocupar un puesto prominente en un reino terreno. Fueron llamados a convivir con el Redentor para que de esa manera su vida se transformara. Fueron llamados dejar de ser simples pescadores a convertirse en “pescadores de hombres”.
Toda invitación, todo llamado, toda vocación, implica siempre una respuesta que debe darse en la más legítima libertad.
Y el testimonio antiguo y nuevo de la escritura nos da cuenta de la respuesta que los hombres han dado al llamado de Dios. Jonás atiende la voz de Dios y dice SÍ a su misión. Los ninivitas, desde su encumbrado rey, hasta el más humilde de sus habitantes dicen SÍ al llamado de Dios en voz de Jonás. Simón, Andrés, Santiago y Juan, los primeros cuatro discípulos del Señor, al escuchar el llamado personal que les es dirigido, responden SÍ, dejan las redes y siguen a Jesús.
Dios sigue llamando hoy en día a cada uno de sus hijos a entrar en comunión de vida y amor con Él. Y a pesar de nuestra terca indiferencia, de nuestras faltas de fe, de nuestras negligencias en el amor, en el perdón y en la búsqueda del bien, Dios no se cansa de llamarnos a una vida cada vez más santa.
La respuesta que Dios se merece es una respuesta generosa pero sobre todo positiva y llena de fe.
¿Estaremos dispuestos hoy que hemos redescubierto este llamado a dar una respuesta favorable, una respuesta que nos conviene?
Pidámosle al Señor, que nos llene el corazón de su amor, para que seamos sensibles en el llamado cotidiano que nos hace a estar permanentemente unidos a Él, y que escuchando este llamado le podamos decir SÍ todos los días.
Pidámosle que siga llamando a la conversión, a través de nosotros a tantos y tantos hermanos y hermanas bautizados que olvidados enteramente de Él, se dedican a actuar en contra de su voluntad de Salvación. 
Pidámosle su Espíritu Santo para que podamos vivir en una conversión continua y en una fe firme en el Evangelio .
Así sea. 

sábado 24 de diciembre de 2011

NAVIDAD: UNA CARICIA DE DIOS A LA HUMANIDAD

El misterio de la Encarnación y del Nacimiento del Redentor, forma parte del gran misterio del Amor de Dios. Desde que el hombre cayó en la tentación y pecó, la voluntad santísima y llena de sabiduría de Dios apuntaba a no abandonar a su suerte al hombre, sino de salvarlo de la esclavitud del pecado y de la muerte. Su amor por nosotros lo movió a enviar a su Hijo para que se encarnara y nos diera nueva vida en Él.

Y el amor y voluntad del Hijo de Dios estuvo plenamente identificada con el amor y la voluntad del Padre celestial, que no dudó en encarnarse y en realizar la obra de la Redención. Jesús no desaprovechó la oportunidad de rescatarnos del pecado, mostró su amor por los hombres despojándose de su gloria, haciéndose pequeño y frágil, se encarnó haciéndose uno de nosotros, igual en todo menos en el pecado. La Navidad es pues para nosotros esa oportunidad para mostrarnos bondadosos, arrepentidos de nuestras faltas de caridad y dispuestos a perdonar, llenos del amor de Dios manifestado en la ternura de este pequeño niño que nace y que nos habla del infinito amor que Dios nos tiene a todos y a cada uno.

La Navidad no sólo es un día, sino todo un tiempo litúrgico que se inaugura con la solemne celebración de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo y se extiende hasta la celebración del bautismo del Señor. Los comercios nos han hecho creer de una manera un tanto cínica que la Navidad empieza en Septiembre cuando lanzan sus campañas de ventas, para tener más tiempo de lucrar y que después del día 25 de diciembre la navidad acabó, incluso se atreven a decir que la “verdadera navidad” esta en ellos, y para ejemplo esta la tienda de las tres letras. Para quien tiene fe esto no puede ser así. El tiempo de Navidad es oportunidad para ofrecer, no para despojar, es oportunidad para tender una mano de ayuda y no de conveniencia egoísta, es oportunidad para ayudar al prójimo, no para aprovecharse de él.

No es conveniente que vivamos una Navidad despojada de su verdadero significado que es sobre todo “Amar” conjugado en tiempo presente. La Navidad es oportunidad para mostrar caridad a los hermanos, que se manifiesta en compartir de lo material que poseemos y también en actitudes nuevas de paz y concordia, de comunicación, de fraternidad y solidaridad. En ocasiones nuestro prójimo no nos demanda cosas materiales, sino compañía sincera, atenta, llena de amor y verdadero interés. No sólo regalando cosas materiales sino sobre todo actitudes de amabilidad, respeto y cuidado podemos dar caridad a quienes la necesitan.

En esta Navidad se nos otorga una nueva oportunidad para ofrecerle a los demás rostros alegres, actitudes de comprensión y concordia, palabras de aliento y de bendición. El nacimiento del niño Jesús es la más grande caricia que Dios le ha hecho a la humanidad, es una sonrisa de oreja a oreja que el Creador le muestra a su creatura, es una mano de ayuda tendida a todos los que estamos abatidos por el pecado.

sábado 17 de diciembre de 2011

O SAPIENTIA...





Latín:

O Sapientia, quae ex ore Altissimi prodiisti,
attingens a fine usque ad finem,
fortiter suaviterque disponens omnia:
veni ad docendum nos viam prudentiae.
Castellano:
Oh, Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo,
abarcando del uno al otro confín,
y ordenándolo todo con firmeza y suavidad:
ven y muéstranos el camino de la salvación.

Sabiduría que brota de Dios, Verbo eterno que lo sabe todo, lo entiende todo, lo posee todo. El Cristo (Mesías)  es Él mismo la Verdad eterna que guía por el camino correcto a todo el que se muestra dócil ante Él. Toda palabra que sale de la boca de Jesús es sabia y ayuda para adelantar en el camino de nuestra conversión, nos garantiza un correcto obrar, sentir, pensar, desear. Jesús-Sabiduría es remedio para la insensatez del que está perdido, es sendero de santidad y justicia, es prudencia para el que no se sabe conducir. Hoy estamos muy tentados a escuchar voces falaces que pretenden de una manera cínica guiarnos hacia verdades a medias, a prejuicios infundados, necedades basadas en la propia complacencia. Es necesario que prestemos oído al Mesías que viene con una palabra definitiva, fiel y veraz. Ante la Verdad de Cristo toda incertidumbre se disipa y el miedo generado por ella se reduce hasta abandonarnos. 




lunes 12 de diciembre de 2011

EL MENSAJE GUADALUPANO ES PARA LOS SENCILLOS

Decir Santa María de Guadalupe es decir México. Decir Santa María de Guadalupe es decir Latinoamerica. Y es que la devoción a la morenita del Tepeyac es tan grande que puede cubrir un continente entero. En la devoción de los que somos mexicanos, no puede faltar un lugar especial a nuestra Madre Santísima del Cielo. María de Guadalupe es el motivo más fuerte de una evangelización que se desarrolló rápidamente en nuestro entorno latinoamericano. Es necesario reconocer que la Iglesia de México se construyó en gran medida por la gracia que Dios concedió a estas tierras de tener la visita y compañía incesante de la Virgen de Guadalupe.

La voluntad santa de Dios nos ha regalado en el mensaje Guadalupano la certeza de su amor, revestido de la maternidad y solicitud de María por los más pobres y necesitados. La devoción guadalupana esta hecha para los más pobres... de espíritu y de bienes materiales. No fue el suyo un mensaje para los poderosos que oprimen, y que desde la opulencia se jactan de ser los dueños del mundo, sino para los que están en las esferas más bajas de la sociedad, los desposeídos, los pobres, los oprimidos, los "no-tomados-en-cuenta", los que a los ojos de la sociedad pragmática actual no producen y más bien estorban. Ellos son los destinatarios de todo su amor y cuidado.
A veces me pregunto si Juan Diego viniera de nuevo con un mensaje idéntico al de 1531, cuantos de nosotros le creeríamos. Cuantos le pondrían trabas con su incredulidad y desprecio. Cuantos tendrían la suficiente sensibilidad para discernir el mensaje de amor que encierra esta envoltura de humildad y pobreza. Cuantos pedirían una "prueba" de este prodigioso evento al sencillo heraldo. Me pongo a pensar y me da temor de ser tan complicado interiormente a tal grado de no ser atento al mensaje de Dios revestido de sencillez .

Encomendé en la solemne misa de hoy, al cuidado maternal de María de Guadalupe nuestra nación mexicana y todos los que en ella habitamos, para que surja justicia, paz y progreso. Estoy seguro que muchas oraciones hechas hoy fueron similares y también estoy seguro de que han sido escuchadas.

domingo 11 de diciembre de 2011

GAUDETE IN DOMINO SEMPER

La alegría en este tercer domingo de Adviento, no es una invitación es un imperativo, así lo deja ver la antífona de entrada: "Gaudete in Domino semper. Iterum dico: Gaudete. Dominus prope est". Una de las tantas traducciones puede ser: "Regocíjense siempre en el Señor. Repito: Regocíjense, pues Él está cerca", Flp. 4, 4. 5b

La alegría por la proximidad de la venida del Redentor, se manifiesta de una manera especial en este domingo. Es una alegría inocente, no producida a costa de la humillación de los demás como el espíritu egoísta a veces nos mueve a experimentar. Es una alegría que brota de la certeza del amor de Dios y de su misericordia. Es la alegría de una conciencia limpia, que no debe nada a nadie, que se siente libre, plena. La alegría cristiana es la alegría de saber que Jesús ya llega para salvarnos. 

Es una ser alegres en la fe es una verdadera convicción y estilo de vida. Deberíamos acostumbrarnos a estar alegres, es un imperativo cristiano. Alegres incluso en los momentos difiíciles, no negándolos, sino asumiéndolos con una actitud nueva: la alegría que nadie nos puede arrebatar. 

viernes 9 de diciembre de 2011

IN SIMPLICITATE FIDEI


Durante mi caminar por este mundo, me he topado con muchas personas que tienen una fe sencilla. De esa fe, que es tan firme como una roca, inamovible, tan concreta que llega a hacerse tangible. Fe sencilla digna de envidia, pero de la buena como a veces se dice. La fe cuando es sencilla y se basa en argumentos básicos, puede impulsar cualquier proyecto personal o comunitario. La fe de San Juan Diego era de este tipo.
No tenía estudios, no sabía teología pero con sólo contemplar y escuchar hablar a María de Guadalupe, se entregó sin más a cumplir lo que ella le mandaba. No había duda en su corazón. No se dejó arrancar la esperanza en que las palabras de la Señora venían del cielo; ni aún cuando contaba con todo el rechazo e incredulidad de aquellos que lo interceptaron en su camino de encuentro con el obispo de México de aquella época.
Si María Santísima le decía que había rosas de castilla en lo alto del cerrito del Tepeyac así debía ser. Y así fue. Cultivar una fe sencilla debería ser la ocupación de todo discípulo del Señor, una verdadera fe que no necesite de razones para creer, sino que en la belleza de la humildad acepte de corazón lo que viene de Dios.
Su Santidad nos ha cambiado nuestro Arzobispo, desde el día de antier, la Arquidiócesis de Monterrey no tiene oficialmente Arzobispo, el Emmo. Sr. Cardenal Dn. Francisco Robles Ortega quien lo fue hasta hace unos días ha sido asignado a encabezar la Arquidiócesis de Guadalajara. Definitivamente esta noticia ha cambiado el sentido del Adviento en mi Arquidiócesis. Estamos a la espera de un nuevo Arzobispo. Y mi oración como la de muchos de mis hermanos y hermanas fieles esta centrada en pedir por nuestro nuevo Arzobispo, de quien no conocemos todavía su nombre. "In simplicitate Fidei" es la divisa que ostenta el escudo de armas del Cardenal Robles, Arzobispo saliente, un título digno de este sencillo post que trata de exaltar la fe vivida en la humildad.

jueves 8 de diciembre de 2011

MARÍA INMACULADA

Hoy celebramos la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Una solemnidad que llena de alegría a la Iglesia en pleno tiempo de Adviento. En nuestro camino de preparación para la Navidad María Santísima sale a nuestro encuentro para recordarnos el gran amor que Dios manifestó en misterios bien dispuestos para nuestra salvación.
Uno de ellos es su concepción inmaculada. Dios se preparó una morada digna llena de amor y santidad que fue una mujer, una madre. No hay comparación entre la santidad de María y la de cualquier otro santo conocido. María supera a todos. Su mayor gloria es ser la "llena de gracia", porque fue creada santa, su mérito radica en la gratuidad del amor de Dios recibido de una manera dócil.
La Inmaculada Concepción de María Santísima es la expresión más grande de la humanidad nueva y santa que Dios ha creado por Cristo en el Espíritu. Su santidad es tal que ni el más mínimo pecado pudo mancillar el estado de gracia de María.
Pobres de aquellos que se olvidan de la Madre del Redentor, ¡hay de aquellos que desprecian su presencia y aporte a la historia de la Salvación! Se pierden de un caudal de gracia y santidad que de una manera excelente podría enriquecer sus pobres pasos por el camino de la conversión y del combate contra las fuerzas del mal. Como cristianos haríamos mal en no tener en cuenta a nuestra Madre del Cielo, su devoción debe ser parte importante de la espiritualidad de todo aquel o aquella que se dice discípul@ de Jesús.

martes 29 de noviembre de 2011

EL SEÑOR VIENE

CORONA DE ADVIENTO DE LA PARROQUIA
DE SANTA BEATRIZ DE SILVA
El Adviento ha comenzado. Un tiempo muy especial, para preparar el corazón para recibir dignamente al Redentor. Me gusta mucho el adviento, es una época que sin ser navidad, me habla de alegría y de una espera gozosa. El adviento nos dispone, nos ayuda a vaciarnos de cosas, ideas, prejuicios y costumbres innecesarias que sobrevaloradas las vamos acumulando en el corazón dejando sin espacio ese lugar íntimo que todos tenemos para el encuentro con Jesús. 

Es sorprendente constatar que cada tiempo litúrgico nos introduce en una dinámica nueva de espiritualidad, aunque para las personas distraídas pareciera un adviento más, el adviento actual es diferente no sólo en su contenido, sino en la disposición que pongamos de nuestra parte para sacarle todo el provecho. Hemos avanzado, ya nadie es el mismo que hace un año y eso le imprime siempre novedad al tiempo que vamos viviendo. 

Adviento es oportunidad de renovar el "sí" que todos los días luchamos por darle a Dios. Es tiempo de disfrutar una espera reconfortante, sin prisas, sin desesperación, sin afanes mundanos. Cristo viene, es una verdad que da seguridad y sosiego al alma. Vamos a su encuentro y esto debe llenarnos de esperanza y paz. 

sábado 29 de octubre de 2011

REIVINDICAR A DIOS CON NUESTRA COHERENCIA


Todo pastor de la Iglesia debería vibrar interiormente al decirle a sus hermanos en su predicación: "Permítanme hermanos hablarles de las maravillas de nuestro Dios" y al mismo tiempo comprometerse de una manera férrea a vivir conforme a lo que predica.

La autoridad de los padres de familia no depende de su actuar moral, depende de la voluntad libérrima de Dios de otorgarles el don de la paternidad. Sin embargo la voluntad de Dios brilla aún más en un padre de familia que con autoridad y ejemplo va guiando a sus hijos.

No es lo mismo enseñar y no dejarse enseñar, que enseñar y no dejar de ser discípulo. La voluntad de Dios se manifiesta en ser maestros según su eterna sabiduría teniendo la suficiente humildad para reconocernos limitados y nunca infalibles, sino siempre dependientes e inacabados.

Reivindicar la autoridad de Dios como Maestro, Padre y Guía en nuestras acciones como maestros, padres y guías es una buena opción para combatir nuestra hiriente incoherencia. Divorciar fe y vida nunca es una buena opción para un discípulo de Cristo. Dejar que Dios se transparente a través de nuestras obras es devolverle su papel de verdadero y único Maestro, Padre y Guía.

sábado 8 de octubre de 2011

REBLOGXIONANDO

A veces me pregunto cual es la formula para que un blog sea exitoso. Debe haber reglas y maneras que de hecho consulté cuando hace tiempo comencé esta experiencia virtual. Sin embargo creo que no las he puesto en práctica porque lo que me interesa de este blog no es tanto que sea tomado en cuenta como un medio influyente de opinión, simplemente es un escaparate para exponer las cosas que libremente quiero compartir.

De cualquier manera agradezco a todos los que me han escrito comentarios alentadores sobre el contenido de este espacio. Son una motivación fuerte para que lo siga haciendo. Creo también que una de las motivaciones de este espacio es de índole estética. Todo el diseño de los banners, el encabezado y la disposición de los mismos en la presentación del blog los hice yo en mi computadora. Soy un diseñador amateur con más sentido estético que técnica en el programa de diseño, pero como decía una señora en una de las parroquias donde hice mi apostolado de seminarista: "la lucha se le hace."

A veces me gustaría tener la genialidad para escribir que tiene el P. Fortea en su blog http://blogdelpadrefortea.blogspot.com/ pero creo que esos son dones especiales que Dios concede a ciertas personas, sin embargo le pediré a Dios me conceda ese don, para seguir adelante con este blogsito, por lo pronto me tendré que conformar de escribir como hasta ahora.

jueves 29 de septiembre de 2011

SANTOS MIGUEL, GABRIEL Y RAFAEL, ARCÁNGELES


Siempre he creído en los ángeles. Es una creencia muy arraigada en mí que Dios nos ha dotado de estos compañeros de camino para protegernos y hacernos más asequible su voz que se nos da en cada paso que damos. Será porque la primera oración que aprendí en mi infancia fue precisamente el célebre "Angel de mi Guarda..." que me atrevo a decir que si alguien no lo conoce no puede llamarse católico.

Los arcángeles son seres celestiales que no tienen otro mensaje que el darle gloria a Dios. Ya sea por la bravura y valentía de San Miguel en la lucha contra satanás, por la amabilidad y compañerismo de San Rafael junto a Tobías o por la humildad y fidelidad de San Gabriel en el mensaje de la Anunciación; cada uno de ellos son prototipos de las virtudes y actitudes que debemos de tener ante la majestad Divina.

Su presencia en la vida de la Iglesia no es ficción, no es fantasía, es una realidad sorprendente, llena de poder y de amor. Invocarlos es asociarnos a su acción siempre fiel a Dios y a la causa de la salvación de los hombres. Imitarlos en sus virtudes siempre nos ayudará a avanzar en nuestra conversión.

Es necesario que purifiquemos la imagen y devoción a los santos arcángeles de todo rastro de esoterismo. La New Age se ha encargado de despojar a estos seres celestiales del verdadero significado que tienen en la vida de las personas de fe. Pienso que si tuviéramos la oportunidad de conversar con alguno de ellos y les preguntáramos sobre lo que piensan de su inclusión arbitraria en ritos, recetas y prácticas esotéricas, responderían que nunca hubieran aprobado el que se les incluyeran en ese tipo de cosas que están lejos de la voluntad santísima de Dios.

Una verdadera devoción cristiana a los arcángeles debe siempre llevar la conciencia clara de que el culto que se les rinde es directamente trasladada por ellos mismos directamente a Dios. Por que si una virtud tienen los arcángeles, es la voluntad plena de glorificar y hacer glorificar a Dios, ahí esta lo medular de su existencia.



martes 6 de septiembre de 2011

FIAT VOLUNTAS TUA

"Hágase Tu voluntad, en la tierra como en el cielo" es una petición que hacemos cada vez que rezamos la oración del Padrenuestro. Esa sencilla fórmula de oración fue compuesta por el mismísimo Señor Jesús, y no es raro que haya incluido en la oración de los hijos de Dios, el que se cumpla la voluntad del Padre. Ese fue su programa de vida, cumplir la voluntad de Dios en su vida y ministerio aquí en la tierra. Su mismo sacrificio la mas grande prueba de que la voluntad del Señor Jesús llegó a ser exactamente la misma de Dios nuestro Padre.

No esta de más decir que la abnegación es necesaria. Ser cada vez más de Dios y menos de nosotros mismos. Es mortificar nuestro egoísmo y aceptar la vida del amor de Dios que se hace presente cada vez que en la oración le entregamos todo lo que somos.

La voluntad de Dios se descubre en la oración. En el diálogo confiado con nuestro Padre, es que su voluntad se nos revela de manera clara. Y el mayor signo de que hemos encontrado la voluntad de Dios es la paz que se experimenta en la oración, que nunca debe confundirse con un bienestar sentimental.

Hoy he cumplido un año de ministerio como vicario, en la Parroquia Santa Beatriz de Silva, aquí en la Arquidiócesis de Monterrey. Hace un año llegué a esta comunidad parroquial, en la que he aprendido mucho. Todo este primer año de ministerio ha sido un aprendizaje continuo.

Cuando eres seminarista, ansías ya ser sacerdote para servir en las cosas de Dios en una comunidad específica. Y Dios me ha dado ya ese gozo al enviarme a una comunidad parroquial como Santa Beatriz. La vida parroquial le da sentido a todo esfuerzo que pueda hacer el sacerdote para servir a Dios en los hermanos. Cada misa, cada confesión, cada visita a los enfermos, cada entrevista y consejo, es oportunidad para darle gracias a Dios por el don de su amor. Mi oración de acción de gracias del día de hoy cuando celebraba la misa fue el ofrecer todo lo que tengo y soy en servicio de mis hermanos. Que Dios me conceda muchos años más para seguir en su servicio. Y pueda tener el gozo de hacer vida su voluntad santísma. Gracias Señor!


lunes 5 de septiembre de 2011

TODO UN DEPORTE


Hace pocos días fuí a recoger a la Cancillería diocesana el diploma que en mi diócesis otorgan a los sacerdotes cuando son ordenados y que sirve como un documento que certifica nuestra ordenación sacerdotal. Ciertamente es un documento elegante, que me recuerda la importancia y solemnidad de mi compromiso sacerdotal.

A un año de mi ordenación como sacerdote, puedo decir que son insuficientes mis esfuerzos por corresponderle a Dios todo el amor y la misericordia que me ha mostrado al otorgarme tan importante gracia: ser su sacerdote.

En cada compromiso que asumimos deberíamos de tener en cuenta que la fuerza necesaria para cumplir con él, es decir 'Sí' en cada momento. Si nuestro 'sí' es sostenido día con día podremos cumplir con nuestra vocación siempre. La virtud de la perseverancia se va forjando gracias a los cotidianos asentimientos que damos. Responder afirmativa y constantemente a nuestra vocación es cumplir la voluntad de Dios.

Cumplir la voluntad de Dios en nuestras vidas, es un verdadero ejercicio. De hecho es todo un deporte. Algo que por amor se puede practicar todos los días y en el que nos vamos perfeccionando gracias al ejercicio continuo. Ojalá nos decidamos a ejercitarnos en este aspecto tan importante en nuestra vida de fe: hacer nuestra la voluntad de Dios.

viernes 26 de agosto de 2011

¡DIOS BENDIGA MONTERREY!


Ayer fue un jueves negro aquí en Monterrey. Más de 50 personas fueron asesinadas cruelmente cuando un grupo delictivo incendió un casino. Ha sido decretado el duelo nacional de tres días por el que han llamado "el peor ataque del crimen organizado contra la sociedad civil mexicana".

Es un acontecimiento que ha cimbrado de una manera importante la vida de nuestra ciudad. Ha provocado reacciones de todo tipo. Pero sin lugar a dudas la reacción más evidente es el dolor. La sociedad regiomontana esta herida. Muchas familias han perdido de una manera absurda a alguno de sus miembros. Este ataque irracional ha revelado una vez más la pérdida de respeto por la vida y ha desconcertado a aquellos que creían que los límites de la violencia ya no podían ir más allá.

Es tiempo de duelo, pero también de reflexión y compromiso. Si la maldad gana terreno es por que se han abierto puertas de par en par para darle libre paso. La indiferencia social, la falta de participación, de exigencia y apoyo ciudadano a las autoridades ha dado pie a la libre actuación de los que están fuera de la ley. Es necesario, es urgente un cambio social provocado por ciudadanos convencidos de que tienen una responsabilidad histórica y una oportunidad única para dejar como herencia a las próximas generaciones, una sociedad saneada de tanta corrupción y maldad.

La maldad ha hablado y escandalizado, ha hecho oír su voz. Sin embargo Dios también tiene algo que decir. Y su palabra es la definitiva y última. Benditos los que tienen puesta su fe en Dios y en su actuar, porque si la maldad para expandirse no descansa, Dios mucho menos. La fe en que Dios ordenará todas la cosas, dispondrá las voluntades y juzgará oportunamente es fuerza para los que se han convertido en víctimas. A los que tenemos fe nos toca hacer lo nuestro, orar, actuar y comprometernos para convertirnos en promotores de justicia y paz, primero personalmente y luego en los ámbitos en los que nos movemos.

¡Dios bendiga Monterrey!


lunes 22 de agosto de 2011

DON DE DIOS

Cuando me pongo a pensar sobre el don de Dios, simplemente me sorprendo de la generosidad que tiene con nosotros. Y es que pensar en el infinito amor de Dios es toda una aventura. Si los hombres pudiéramos experimentar el amor de Dios en todo su esplendor, estaríamos realmente completos. No tendríamos otra ocupación que Cntemplar y recrearnos en la visión de Dios. Y eso es estar en el cielo. Todos los días se nos dan signos de este amor que el creador nos ofrece, pero en la mayoría de las ocasiones estamos distraídos, no reconocemos el amor de Dios presente, vivo, operante alrededor nuestro.

El odio es escandaloso, quiere que le pongan atención. Se sacude y arma un circo para que le pongamos atención. Nos quiere atrapar y arrancarnos la esperanza del corazón. Quiere aprisionarnos en la cárcel de nuestro egoísmo y engañarnos para que le sirvamos, para que lo justifiquemos.

El amor en cambio es sencillo, sutil, llega de improviso. Nos sacude y nos pone en el corazón intenciones buenas. Nos deja en libertad para que decidamos como conviene. Nos da paz y hace que vivamos tranquilos. El amor no necesita justificación porque se conduce en la libertad. Nos plenifica, porque hemos sido creados para amar, no para odiar.

Cuando odiamos nos desfiguramos y ya no nos reconocemos. Cuando amamos nos identificamos con aquel que nos ha Creado y nos encontramos con nosotros mismos. Es un verdadero arte el experimentar el amor que nos libera.